Los precios internacionales del petróleo retomaron este lunes su escalada y el barril de Brent del mar del Norte superó los 90 dólares, en medio de una nueva ola de ataques de Estados Unidos contra Irán y del bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos.
El repunte refleja la creciente preocupación por la seguridad del transporte marítimo y la continuidad del suministro energético, después de que Irán volviera a impedir el tránsito por el estrecho tras la reanudación de las hostilidades con Washington a comienzos de julio.
Antes de la guerra, por esta vía estratégica circulaba alrededor de una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos. Su bloqueo y los ataques registrados en sus inmediaciones han vuelto a presionar los precios del crudo, que se habían moderado después de la firma, el pasado 17 de junio, de un protocolo de acuerdo entre Irán y Estados Unidos.
Ese entendimiento, que debía abrir un nuevo ciclo de negociaciones de paz, se derrumbó con la reanudación de los combates entre ambos países, enfrentados por el control y la seguridad del estrecho de Ormuz.
La tensión aumentó este lunes después de que la agencia británica de seguridad marítima UKMTO informara que un buque se encontraba en llamas en el estrecho, a unos 15 kilómetros al noroeste de la localidad omaní de Kumzar. El organismo no precisó inicialmente la causa del incendio.
Poco después, los Guardianes de la Revolución iraníes anunciaron que dos buques que intentaban atravesar la vía marítima “explotaron y fueron detenidos”.
Irán advirtió, además, que está dispuesto a adoptar “las medidas necesarias” para garantizar su soberanía e impedir que el estrecho sea utilizado para “amenazar la seguridad y los intereses” de la república islámica.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, instó el domingo por la noche a la comunidad internacional a sumarse a Washington para “proteger el transporte marítimo” en este paso estratégico.
Nueva ofensiva estadounidense
El repunte del petróleo coincidió con el anuncio de una nueva serie de bombardeos estadounidenses contra territorio iraní.
Por novena noche consecutiva, Washington comenzó “una nueva serie de ataques contra Irán” a las 23:00 GMT del domingo, informó en la red social X el Comando Central de Estados Unidos para Oriente Medio, conocido como Centcom.
“Los ataques seguirán degradando las capacidades militares iraníes utilizadas para atacar buques comerciales y marinos civiles que transitan por el estrecho de Ormuz”, agregó el comando estadounidense.
La ofensiva dejó una persona muerta y varias heridas en Tabriz, en el noroeste de Irán y a más de 1,000 kilómetros del Golfo, según autoridades locales citadas por la AFP.
Otras personas resultaron lesionadas durante ataques en la ciudad de Urmia, situada en una provincia vecina, de acuerdo con funcionarios iraníes.
Washington aseguró que sus operaciones estaban dirigidas contra instalaciones militares. Teherán, sin embargo, acusó a Estados Unidos de atacar distintas localidades, entre ellas Bushehr, donde se encuentra la única central nuclear iraní actualmente en funcionamiento.
La central nuclear de Darkhovin, todavía en construcción, también fue alcanzada, según las autoridades de la república islámica.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó el domingo que las últimas ofensivas contra Irán fueron ejecutadas en honor a los miembros de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos fallecidos durante los últimos días.
Dos militares estadounidenses murieron el viernes en ataques iraníes contra una base en Jordania. Otro soldado falleció el domingo durante la destrucción controlada de municiones sin explotar procedentes de un dron iraní en el norte de Irak.
En total, 17 militares estadounidenses han muerto desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero.
Del lado iraní, el último balance oficial, publicado el viernes, reporta 50 muertos y más de 500 heridos desde la reanudación de los combates a comienzos de julio.
Irán ataca a aliados de Washington
Irán respondió a la ofensiva estadounidense con nuevos ataques contra Kuwait y Baréin, dos aliados de Washington en el Golfo.
En Baréin, periodistas de la AFP escucharon este lunes sirenas de alerta aérea y varias explosiones. El Ejército de Kuwait informó, por su parte, que enfrentó al amanecer “ataques de drones hostiles iraníes”.
Los Guardianes de la Revolución también aseguraron haber destruido aviones militares estadounidenses en el aeropuerto de Aqaba, en Jordania, y haber lanzado “un ataque sorpresa” contra instalaciones militares de Estados Unidos en la región de Al Tanf, en Siria.
Pese a la escalada, Teherán afirmó que mantiene abiertos los contactos diplomáticos con Washington mediante países mediadores.
“Hemos sido informados por los mediadores, hemos recibido mensajes —sin entrar en detalles—, pero lo esencial es que el aparato diplomático ha estado activo estos últimos días”, declaró el portavoz de la diplomacia iraní, Esmail Baqai, durante una rueda de prensa en Teherán.
Pakistán, Catar y Omán participan como mediadores en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán.
La continuidad de los contactos diplomáticos no ha logrado, por el momento, contener la presión sobre el mercado petrolero. La combinación de nuevos bombardeos, ataques contra países del Golfo, incidentes marítimos y el cierre de Ormuz mantiene bajo amenaza una de las principales arterias energéticas del mundo.